Rincones de Andalucía: de Utrera a Estepa

El tercer viaje por la provincia sevillana es una ruta por cuatro pueblos de la Campiña y la Sierra Sur de Sevilla que juntos aglutinan un importante patrimonio cultural, sobre todo perteneciente al barroco que tuvo mucha relevancia en el desarrollo del centro de Andalucía como ya hemos visto en otras localidades como Priego de Córdoba y Écija.

Utrera
Utrera

El punto de partida se sitúa a unos 30km del sur de la ciudad de Sevilla: Utrera, una de las cunas históricas del flamenco. Su centro histórico, conjunto histórico-artístico desde 2002, está caracterizado por las figuras de su castillo y las peculiares torres de sus iglesias. La fortaleza fue construida tras la Reconquista de la ciudad sobre los restos árabes, pero más tarde fue destruido y reconstruido en el siglo XIV. La iglesia de Santa María de la Mesa posee la peculiaridad de que su torre, la edificación más alta de la ciudad y desde donde se divisa todo su entorno, se construye justo encima de la portada principal que se encuentra muy decorada. Las mismas características pero con una torre más modesta presenta la Iglesia de Santiago. Si os decidís por viajar a Utrera antes de mayo os encontraréis algunos de sus monumentos (el Castillo, el Ayuntamiento, el Santuario de la Consolación, el Hospital de la Resurreción, las iglesias de Nuestra Señora de los Dolores y San Francisco y las capillas de San Bartolomé y la Trinidad).

Marchena
Marchena

A una media hora en coche nos detenemos en Marchena para disfrutar de otro bonito conjunto monumental donde destacan la Alcazaba con la muralla e iglesias gótico-mudéjar y barrocas como las de San Juan Bautista, Santa María de la Mota, San Agustín y San Sebastián.

Osuna
Osuna

A una distancia similar a la anterior se encuentra la localidad de Osuna, popularizada recientemente porque fue escogido como escenario de la exitosa serie “Juego de Tronos”. La piedra dorada de Osuna contrasta con el color de sus campos y con el blanco de sus casas. De Osuna hay que destacar el edificio renacentista de la antigua Universidad y la cercana Colegiata de la Asunción, también del mismo estilo. No es la única construcción religiosa de interés pues completan el casco antiguo templos como los de San Agustín, San Carlos el Real, la Merced o el Convento de San Francisco, actual Plaza de Abastos. Caminando por sus calles nos toparemos también con su patrimonio civil como las casas de la calle San Pedro y de la calle Sevilla. Osuna fue la antigua Urso romana y hoy en día conserva algunos de sus restos arqueológicos. Prueba de ello son las antiguas canteras de donde los romanos extraían la piedra para sus construcciones, los restos del teatro romano que desgraciadamente no se pueden visitar, la Necrópolis tardorromana y los restos guardados en el Museo Arqueológico Torre del Agua.

Finalmente, terminamos el recorrido en la ciudad de Estepa, famosa por sus mantecados y polvorones tan típicos de nuestras Navidades. Sobre el Cerro de San Cristóbal se ubican los principales atractivos culturales con los restos del antiguo alcázar árabe, la Torre del Homenaje y la Iglesia de Santa María al frente. La torre de esta última compite en belleza con la Torre de la Victoria. Otras iglesias de interés son las de Santa Clara, los Remedios y el Carmen. Por último, desde los miradores Balcón de Andalucía y los Tajillos se admira el paisaje de la campiña estepeña y cordobesa.

Estepa

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Rincones de Andalucía: Sevilla por sus puentes

Antes de empezar con este nuevo post, me gustaría pedir disculpas por no poder cumplir con todos los rincones andaluces a tiempo. Se me acumula el trabajo y me es imposible cumplir el plazo antes del Día de Andalucía, pero con un poco más de calma seguiré acercándoos un poco más a mi tierra en los próximos días.

Siguiendo con la provincia de Sevilla, hoy nos trasladamos a su capital, de la que se dice que tiene el centro histórico más grande de toda Europa. Pensar en Sevilla es pensar en la Giralda, en su Catedral, en la calle Sierpes, en Triana, en el flamenco, en la sonrisa de sus gentes, en la calor del verano, en las terrazas de los bares, en la Semana Santa… Sevilla tiene muchas caras y diversas formas de conocerla. Hoy dejaremos un poco de lado a sus monumentos más insignia para recorrer el eje vertebrador de la ciudad y de su historia, el Betis, el río Guadalquivir. Pasearemos por ambas orillas admirando sus puentes y los atractivos más cercanos a ellos. Hoy conoceremos Sevilla por sus puentes.

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El cauce del río Guadalquivir por la ciudad hispalense ha sido modificado en varias ocasiones para controlarlo y hacerlo más navegable. Actualmente sus aguas se dividen en dos brazos: su cauce natural discurre por el centro mientras que la llamada “Corta de la Cartuja” supone su cauce artificial y separa Sevilla del Aljarafe con pueblos como Castilleja de la Cuesta, Tomares, Camas, San Juan de Aznalfarache y Gelves. En medio de ambos brazos de agua se crea la Isla de la Cartuja. Nosotros pasearemos por el cauce natural, por su dársena, por el que cruza el centro de Sevilla, y por sus puentes con la Isla de la Cartuja, comenzando en el norte en la zona conocida como San Jerónimo y terminando en el puerto.

Uniendo los tranquilos parques de San Jerónimo y el Alamillo, del cuál se prevé una ampliación que lo convierta en uno de los más grandes de España, se sitúa la pasarela peatonal de San Jerónimo, el último puente sobre el Guadalquivir construido en la capital andaluza. Podemos pasear por el margen oriental del río y adentrarnos un poco en la ciudad para visitar el Cementerio de San Fernando, camposanto que reúne un interesante patrimonio funerario y las sepulturas de personajes populares como los toreros Joselito y Paquirri o la cantaora Juanita Reina. Siendo yo “investigador” de turismo funerario, os recomiendo una visita al camposanto sevillano.

La Expo ’92 dejó en Sevilla numerosos espacios y construcciones nuevas, muchos de los cuales siguen en uso hoy en día, provocando una profunda trasnformación de las orillas del río y de la parte norte de la Isla de la Cartuja. Testigos de ello son los dos primeros puentes que cruzan el Guadalquivir en el norte de la ciudad. Imponente, el puente blanco atirantado del Alamillo, diseñado por Santiago Calatrava, une la ciudad con el Parque del Alamillo, el Estadio Olímpico y la zona de la Expo. Más al sur, el elegante Puente de la Barqueta que, ya en la Cartuja, deja en el norte al parque temático Isla Mágica y al sur los Jardines del Guadalquivir. En este sector entre los puentes de la Expo, adentrados solo un poco en la ciudad, encontramos el antiguo Hospital de las Cinco Llagas, del siglo XVI, que hoy es sede del Parlamento de Andalucía.

Puente de la Barqueta, Sevilla
Puente de la Barqueta, Sevilla

Entre la Barqueta y la Pasarela de la Cartuja, también erigida en 1992, podemos dar un agradable paseo por ambos márgenes del río. Sin embargo, la atracción principal se encuentra una vez cruzada la pasarela pues se alza allí el Monasterio de Santa María de las Cuevas, más conocido como Monasterio de la Cartuja, y la fábrica de loza y cerámica de Sevilla. En este recinto hoy está el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo.

Seguimos dirección sur para encontrar el Puente del Cristo de la Expiración, más conocido por “el Cachorro”, a cuyo fin se está construyendo, no sin polémica, la que será la torre más alta de Andalucía, la Torre Caja Sol. El lado oriental es también ajetreado pues se emplaza ahí la estación de Plaza de Armas y se emplaza con el mismo centro de la ciudad. A poca distancia podemos visitar el Museo de Bellas Artes de Sevilla. En el margen cartujo, la torre Schindler se levanta sobre las orillas del Guadalquivir junto al Pabellón de la Navegación, hoy museo, una torre mirador con un ascensor panorámico.

El popular barrio de Triana se expande entre los puentes del Cachorro y San Telmo y consituye en sí mismo un recurso turístico y cultural de identitad propia dentro de Sevilla. Pasear por sus calle o comer en sus bares y tabernas nos harán saborear un poco más la zona. En medio de los dos puentes cruza el río el que quizá es el más representativo de entre los sevillanos, el Puente de Isabel II o Puente de Triana. Construido a mediados del siglo XIX, la imagen de sus aros de hierro nos traslada entre el casco histórico al barrio de Triana. Es en este extremo donde le acompaña la Capilla del Carmen junto al mercado trianero, uno de los más populares.

Puente de Triana, Sevilla
Puente de Triana, Sevilla

Entre el Puente de Triana y el Puente de San Telmo se ubica la que para mí es la parte más bella del Guadalquivir por Sevilla. En el margen oeste, la calle Betis aparece cual paseo fluvial acompañado de las típicas casas trianeras y las mejores vistas de la Sevilla monumental. Al otro lado, y desde el cual se aprecia la bella estampa de la calle Betis, los paseos de Colón y Marqués de Contadero corren junto a la plaza de toros de la Maestranza, el teatro homónimo y la siempre vigilante de su río Torre del Oro. Muy cerquita se sitúan ya la Catedral, la Giralda, el Archivo de Indias y el Alcázar, las más importantes joyas monumentales hispalenses.

Dejando el barrio de los Remedios al oeste, entre los puentes de San Telmo, de principios de siglo XX, y el de los Remedios, el Paseo de las Delicias nos permite caminar junto al Palacio de San Telmo, hoy sede de la presidencia de la Junta de Andalucía, que se ubica al lado de la Real Fábrica de Tabacos, que actualmente acoge al rectorado de la Universidad de Sevilla.

Antes de la Expo 92, otra exposición, la Iberoamericana de 1929 ya transformó parte de la ciudad. En el año 1914 se inauguraba el parque más famoso de Sevilla, el Parque María Luisa, parque en el que se situaron más tarde los pabellones y se crearon la plaza de América y la monumental Plaza de España.

El Parque María Luisa es el mejor lugar para descansar y disfrutar de una buena sombra mientras nos encaminamos a nuestro último puente: el de las Delicias. Cruzando a la isla, el recinto ferial de la Feria de Abril. Y mirando hacia el sur, el Puerto de Sevilla, el único puerto fluvial de España, al final del cual se levanta también el Puente del V Centenario construido también en la época de la Expo 92 y cuyo nombre conmemora los 400 años del descubrimiento de América.

Ya elijamos sus puentes, sus calles, sus mercados, sus museos o sus monumentos, Sevilla es uno de los grandes centros culturales y patrimoniales de España y bien merece vuestra visita!

Rincones de Andalucía: Écija y Carmona

En el camino entre Córdoba y Sevilla aparecen elegantes dos ciudades llenas de arte, dos perlas culturales en el paisaje de la campiña sevillana: Écija y Carmona.

Écija tiene dos apodos. Por un lado se la conoce como la “ciudad del sol” o “la sartén de Andalucía” por las altas temperaturas y el intenso sol que abrasan Écija cada verano. Por otro, “la ciudad de las torres”, que ya nos sitúa en nuestro imaginario la fisionomía patrimonial de la localidad. El Genil pasa por aquí ya decidido a unirse al Guadalquivir dejando la ciudad al oeste y sin llegar a irrumpir en su centro histórico. La antigua Astigi romana tuvo un gran desarrollo en el siglo XVII, época en la que se llena de edificios religiosos con sus respectivos campanarios, época en la que impera el barroco que aún hoy se conserva, considerándose a Écija como el centro barroco andaluz más importante fuera de las capitales.

Aunque sólo dos de sus torres son visitables, las de San Juan y Santa Cruz, un buen número de monumentos nos esperan con las puertas abierta y todo su centro histórico como un verdadero museo al aire libre. Larga es la lista de iglesias y conventos de la ciudad: los Descalzos, Santa María, Santiago, San Gil, Santa Bárbara, San Francisco, el Carmen, la Merced, Santa Inés, San Pablo y Santo Domingo… Pero también cuenta con arquitectura civil como los palacios de Peñaflor, Benamejí o Valdehermoso, las Carnicerías Reales o su Plaza de Toros que ocupa hoy el lugar del antiguo anfiteatro romano.

Si aún seguimos con ganas de disfrutar del patrimonio monumental andaluz, podemos poner rumbo a Carmona. Si Sevilla es la reina de la provincia, Carmona debe ser su infanta. Romana, mora y cristiana, Carmona guarda en su conjunto histórico todos sus pasados. El anfiteatro romano es el mejor punto de partida para una visita cronológica, junto al cual está la necrópolis romana. Justo antes de entrar en el recinto amurallado, en la Carmona medieval, nos da la bienvenida la majestuosa torre de la iglesia de San Pedro conocida como “la Giraldilla”, pues bien recuerda al monumento más famoso de la capital.

Ahora sí, atravesando la Puerta de Sevilla sobre la que se alza un imponente Alcázar que hoy sirve de centro de recepción de visitantes, accedemos al corazón monumental de la ciudad. Al otro lado nos aguarda el Alcázar del Rey Pedro, actual Parador de turismo. Para llegar allí hemos de recorrer sus callejuelas; plazas como la de San Fernando; iglesias como las de San Bartolomé, San Blas, el Salvador, Santiago, San Felipe y la Prioral de Santa María; conventos como el de Santa Clara o Madre de Dios; palacios como el de los Domínguez o los Rueda; casa como las de los Cano, los Flamencos o los Briones; y la monumental Puerta de Córdoba, en el extremo oriental.

En conclusión, Écija y Carmona son una excelente escapada cultural entre las dos ciudades Patrimonio de la Humanidad del Guadalquivir.

Rincones de Andalucía: provincia de Sevilla

Sevilla, tan sonriente, yo me lleno de alegría cuando hablo con su gente“. Volvemos a tierras del Guadalquivir para continuar con los rincones que nos aguardan en la provincia de Sevilla. En esta ocasión, además de hacer una parada de rigor en la capital, visitaremos otros pueblos de la campiña para descubrir los puntos más importantes del barroco andaluz (fuera de las capitales) y conjuntos monumentales sobresalientes. Los tres rincones a los que os llevaré estos días por la provincia son: Écija y Carmona, Sevilla y Estepa, Osuna, Marchena y Utrera.