Rincones de Andalucía: Ruta de los Castillos y las Batallas

Una de las características de la historia de Jaén es que fue frontera durante siglos entre cristianos y musulmanes. Su ubicación geoestratégica entre la Meseta y Andalucía también ha propiciado que en tierras jiennenses se desarrollaran batallas de máxima importancia. Estos hechos hicieron que proliferaran las construcciones defensivas como castillos, fortalezas, murallas y torres vigías, haciendo de Jaén uno de los territorios con mayor densidad de construcciones de este tipo en toda Europa. Aunque muchos de esos castillos y fortalezas se encuentran hoy en ruinas, algunos están siendo rehabilitados y otros incluso están en manos privadas, el patrimonio militar de Jaén fue puesto en valor a través de un largo recorrido cultural y turístico denominado como la Ruta de los Castillos y las Batallas. Esta ruta no solo abarca territorio jiennense; de hecho comienza con los castillos calatravos de Ciudad Real y continúa hasta la Alhambra, en Granada. El recorrido atraviesa numerosos municipios. Sin embargo, en la actual entrada trataré de daros a conocer sólo una muestra con las más bellas fortalezas y las más cruciales batallas, básicamente en la parte occidental de la provincial.

Museo de la Batalla de las Navas de Tolosa
Museo de la Batalla de las Navas de Tolosa

Tras cruzar la frontera natural de Despeñaperros, comenzamos nuestra ruta recordando una de las más importantes batallas más importantes de la Edad Media en la Península, la que cambiaría el rumbo definitivamente de Al-Andalus y la presencia musulmana en España. En 1212 sucedió en Navas de Tolosa la batalla que lleva su nombre entre moros y cristianos, donde resultaron vencedores estos últimos y pudieron proseguir la reconquista de las tierras andaluzas a lo largo del Guadalquivir. Un moderno museo nos trasporta a aquella época y nos explica la historia de esta batalla decisiva en la Reconquista.

Castillo de Burgalimar, Baños de la Encina
Castillo de Burgalimar, Baños de la Encina

Siguiendo nuestro camino hacia el sur llama la atención cómo el Castillo de Burgalimar, en Baños de la Encina, domina el paisaje. Con más de 1000 años de historia y con fisionomía hispano-árabe este castillo es, en mi opinión, el más bello de toda la provincia de Jaén. Merece mucho la pena acercarse hasta esta linda localidad y conocer de mano de los guías de la oficina de turismo la historia de esta fortaleza, que debió ser deslumbrante pues en la antigüedad sus murallas eran blancas.

La segunda gran batalla en tierras jiennenses se produjo 600 años después de la de las Navas. La Batalla de Bailén fue crucial para el declive del Imperio Napoleónico en España y en la Europa occidental, ya que fue la primera derrota sufrida por Napoléon, lo que acabó debilitando sus fuerzas y su mural. Hoy en Bailén un museo nos recuerda este conflicto pero también es interesante acercarse a la ciudad en la época en la que los locales recrean la batalla vestidos de época.

Museo de la Batalla de Bailén
Museo de la Batalla de Bailén

Nos trasladamos hasta la capital cuya fisionomía está protagonizada por el cerro sobre el cual se sitúa el fastuoso Castillo de Santa Catalina, hoy sede del Parador Nacional de Turismo. Esta fortaleza desde la que se recogen increíbles vistas sobre la ciudad, sobre todo desde el extremo donde se sitúa la gran cruz blanca y el mirador sobre el centro histórico, fue moneda de cambio entre los musulmanes y Fernando III para permitir la fundación del último reino nazarí de Granada.

Castillo de Santa Catalina, Jaén
Castillo de Santa Catalina, Jaén

Nuestra ruta se dirige ya a Granada pero por la parte suroeste de la provincia que salva la Sierra Sur de Jaén. Es necesario detenerse en Alcaudete para admirar la belleza de su fortaleza calatrava, punto importante en la frontera con el reino de Granada. Hoy existe un centro de interpretación sobre la Orden de los Calatrava que nos acerca a la historia del castillo y de la orden.

Por último, admiramos uno de los pueblos más bellos de Jaén y del centro de Andalucía: Alcalá la Real. Si bien vale la pena pasear por las calles de su centro histórico, lo más destacado es la gran Fortaleza de la Mota, que fue acertadamente reformada hace pocos años. El conjunto que alberga la antigua alcazaba, los restos de las viviendas, el castillo y la iglesia abacial están sorprendentemente bien interpretadas y, aunque la entrada asciende a 6€, creo que es uno de los puntos obligados que todo turista debe visitar en la provincia de Jaén.

Si os animáis a hacer la ruta, podéis conseguir un pasaporte que os irán sellando para obtener regalos, aunque el mejor regalo es haber conocido el gran patrimonio militar de Jaén. Toda la información está en la web http://www.castillosybatallas.com

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Rincones de Andalucía: Ruta de los Pueblos Blancos de Cádiz

Desde hace siglos ha sido característico de Andalucía encalar las casas de los pueblos para, sobre todo, repeler el calor y refrescar su interior durante los duros meses del asfixiante verano, conformando estampas de pueblos blancos por toda su geografía. Esta costumbre cobra especial relevancia en la Sierra de Cádiz, donde el blanco de las fachadas contrasta con el marrón del campo y la montaña, el verde de la vegetación y el azul del cielo y los embalses. Y para potenciar su atractivo turístico se creó una ruta que unía 19 pueblos característicos del entorno norte del Parque Natural de los Alcornocales y de la Sierra de Grazalema. La Ruta de los Pueblos Blancos, como se denomina, es hoy uno de los recorridos turísticos más conocidos de Andalucía y uno de los principales atractivos de la provincia de Cádiz.

Para no ser extensivo me detendré a comentar resumidamente algunos de estos pueblos pues prefiero que este rincón lo descubráis con las fotografías, que desgraciadamente no son mías, añadidas al final. Antes de comenzar con la ruta tengo que hacer una mención especial a Vejer de la Frontera, pueblo blanco que no aparece en el recorrido por su emplazamiento a pocos kilómetros de la costa. Vecina de Barbate, Vejer de la Frontera es mi lugar favorito de toda la provincia de Cádiz. Tal vez mis momentos allí durante los veranos de mi infancia me hagan quererla y verla de una manera especial pero, siendo objetivos, Vejer es una localidad magnífica en la que disfrutar de sus calles de cal y flores, sus monumentales iglesias y su castillo, sus plazas y sus miradores sobre la comarca.

Vejer de Frontera
Vejer de Frontera
Mapa de la Ruta de los Pueblos Blancos de Cádiz
Mapa de la Ruta de los Pueblos Blancos de Cádiz

Ahora sí, pongo rumbo al norte para comenzar el viaje por los pueblos blancos. Muchos consideran a nuestro primer pueblo como el más bonito. Y, con permiso de Setenil, no se les puede llevar la contraria porque indudablemente Arcos de la Frontera se merece tal calificativo por conjugar con una extraordinaria belleza sus casas blancas con el barranco sobre el río Guadalete. Arcos es el mejor punto de partida o fin de la ruta. Próximas a ella se localizan las localidades de Espera, donde nos espera el castillo de Fatetar; Algar, diferente del resto por haber sido fundada en el siglo XVIII y no en época musulmana y en cuyos alrededores se han encontrado importantes restos del Neolítico; y Bornos, en un llano junto al pantano homónimo. Junto a la cola de este embalse se alza Villamartín, cuya silueta es dibujada por la iglesia de Nuestra Señora de las Virtudes y la Sierra de Grazalema a sus espaldas; a poca distancia, entre olivares, aparece Puerto Serrano.

Antes de entrar en la Sierra de Grazalema, paseamos por las tierras anejas a Málaga y Sevilla, primero por Algodonales y luego por la preciosa Olvera cuyo castillo y la parroquia de la Encarnación dominan el paisaje. Tras la pequeña Torre Alháquime y Alcalá del Valle aguarda la bellísima y acogedora Setenil de las Bodegas, cuyas casas están cavadas en la roca formando calles porticadas de manera natural sobre el tajo del río Guadalporcún.

Regresamos a la Sierra de Grazalema deteniéndonos brevemente en El Gastor antes de admirar el paisaje que pueblo, monte y embalse conforman en Zahara de la Sierra. El pueblo serrano de Grazalema se sitúa en el corazón de la región más pluviosa de España y conecta con El Bosque, cerca del pequeño Prado del Rey, Benaocaz, Villaluenga del Rosario y, por último, con la conocida Ubrique. Fuera de relacionarse solo con el famoso torero, Ubrique destaca por su paisaje y la industria del cuero, reconocida internacionalmente.

A partir de aquí dejo que las imágenes hablen por sí solas y que os animéis a recorrer los paisajes de la Ruta de los Pueblos Blancos de Cádiz.