Rincones de Andalucía: el Guadalquivir jiennense

Aunque en los último tiempos se ha levantado una disputa en torno a si el verdadero origen del río andaluz por excelencia está en Almería y no en Jaén, oficialmente el río Guadalquivir nace en la Sierra de Cazorla y su curso alto cruza toda la provincia, abriéndose poco a poco paso su valle que se hará extenso ya en Córdoba y Sevilla para acabar en el Atlántico de Sanlúcar de Barrameda. En esta entrada navegaremos por las aguas del eje vertebrador de la región, el Guadalquivir, a su paso por Jaén.

Cerca del popular Puente de las Herrerías, en la Cañada de las Fuentes, localizada en el municipio de Quesada y en plena Sierra de Cazorla, nace el río Guadalquivir sin ninguna pretensión pues su aparición es bien discreta comparada con otros ríos cercanos como el Seguro o el río Mundo. Antes de emprender viaje por su valle se dirige primero hacia el norte conformando a su alrededor el pulmón verde del sureste peninsular, el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y las Villas. Dentro del Parque Natural podremos disfrutar de sus frías aguas en parajes como Coto Ríos o el “Charco de la Pringue”, una piscina natural. Separando las Sierras de Cazorla y Segura se extiende el gran brazo de agua que es su embalse más amplio, el Pantano del Tranco de Beas en el que se reflejan las montañas y donde se practican deportes acuáticos como el piragüismo.

Pantano del Tranco de Beas
Pantano del Tranco de Beas

A partir de aquí el río vira en dirección suroeste y deja atrás la Sierra de las Villas atravesando pueblos pequeños y pedanías como Mogón y Santo Tomé. A la altura de los municipios de Úbeda y Baeza crea tres pequeños embalses con un interesante entorno endémico: el del Puente de la Cerraza, el de Doña Aldonza y el de Pedro Marín, formando juntos el Paraje Natural Alto Guadalquivir y protegiendo así sus humedales.

Paraje Natural Alto Guadalquivir
Paraje Natural Alto Guadalquivir

Tras pasar por un bello puente renacentista en la pedanía baezana del Puente del Obispo, sigue su camino en busca del río Guadalimar, conocido en Jaén como el “río colorao” por el tinte rojizo que le aportan las tierras de la comarca del Condado. El enlace se produce sereno cerca de la localidad de Torreblascopedro, marcando también la frontera de la céntrica comarca de la Loma y emprendiendo el camino con un cauce mayor rumbo al oeste. Al sur deja Sierra Mágina y la localidad de Jódar cuyo castillo vigila imponente su valle.

El Guadalquivir por Jaén parece tímido y no quiere encontrarse con grandes ciudades; tal vez quiera preservar su protagonismo para Córdoba y Sevilla, y en su curso alto sólo cruza, cuando lo hace, pequeños pueblos y modestas localidades como Mengíbar. A partir de este punto se abre más su valle y riega con sus aguas los pueblos ribereños de Espeluy y Villanueva de la Reina.

Cuando llega a Andújar, el río no quiere adentrarse en la ciudad pero cobra importancia cuando es cruzado por un puente romano, uno de los principales monumentos iliturgitanos. Andújar, capital de la montería y conocida por la romería más antigua de España, la de la Virgen de la Cabeza, guarda en su casco antiguo algunos rincones monumentales de interés.

Puente Romano en Andújar
Puente Romano en Andújar

Antes de abandonar la provincia de Jaén, el río hace una última parada en Marmolejo, permitiéndole situar sobre sus aguas un balneario. Más allá, por campos de olivos y campiña, el Guadalquivir se despide de Jaén habiendo dejado atrás su infancia.

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Rincones de Andalucía: Ruta de los Castillos y las Batallas

Una de las características de la historia de Jaén es que fue frontera durante siglos entre cristianos y musulmanes. Su ubicación geoestratégica entre la Meseta y Andalucía también ha propiciado que en tierras jiennenses se desarrollaran batallas de máxima importancia. Estos hechos hicieron que proliferaran las construcciones defensivas como castillos, fortalezas, murallas y torres vigías, haciendo de Jaén uno de los territorios con mayor densidad de construcciones de este tipo en toda Europa. Aunque muchos de esos castillos y fortalezas se encuentran hoy en ruinas, algunos están siendo rehabilitados y otros incluso están en manos privadas, el patrimonio militar de Jaén fue puesto en valor a través de un largo recorrido cultural y turístico denominado como la Ruta de los Castillos y las Batallas. Esta ruta no solo abarca territorio jiennense; de hecho comienza con los castillos calatravos de Ciudad Real y continúa hasta la Alhambra, en Granada. El recorrido atraviesa numerosos municipios. Sin embargo, en la actual entrada trataré de daros a conocer sólo una muestra con las más bellas fortalezas y las más cruciales batallas, básicamente en la parte occidental de la provincial.

Museo de la Batalla de las Navas de Tolosa
Museo de la Batalla de las Navas de Tolosa

Tras cruzar la frontera natural de Despeñaperros, comenzamos nuestra ruta recordando una de las más importantes batallas más importantes de la Edad Media en la Península, la que cambiaría el rumbo definitivamente de Al-Andalus y la presencia musulmana en España. En 1212 sucedió en Navas de Tolosa la batalla que lleva su nombre entre moros y cristianos, donde resultaron vencedores estos últimos y pudieron proseguir la reconquista de las tierras andaluzas a lo largo del Guadalquivir. Un moderno museo nos trasporta a aquella época y nos explica la historia de esta batalla decisiva en la Reconquista.

Castillo de Burgalimar, Baños de la Encina
Castillo de Burgalimar, Baños de la Encina

Siguiendo nuestro camino hacia el sur llama la atención cómo el Castillo de Burgalimar, en Baños de la Encina, domina el paisaje. Con más de 1000 años de historia y con fisionomía hispano-árabe este castillo es, en mi opinión, el más bello de toda la provincia de Jaén. Merece mucho la pena acercarse hasta esta linda localidad y conocer de mano de los guías de la oficina de turismo la historia de esta fortaleza, que debió ser deslumbrante pues en la antigüedad sus murallas eran blancas.

La segunda gran batalla en tierras jiennenses se produjo 600 años después de la de las Navas. La Batalla de Bailén fue crucial para el declive del Imperio Napoleónico en España y en la Europa occidental, ya que fue la primera derrota sufrida por Napoléon, lo que acabó debilitando sus fuerzas y su mural. Hoy en Bailén un museo nos recuerda este conflicto pero también es interesante acercarse a la ciudad en la época en la que los locales recrean la batalla vestidos de época.

Museo de la Batalla de Bailén
Museo de la Batalla de Bailén

Nos trasladamos hasta la capital cuya fisionomía está protagonizada por el cerro sobre el cual se sitúa el fastuoso Castillo de Santa Catalina, hoy sede del Parador Nacional de Turismo. Esta fortaleza desde la que se recogen increíbles vistas sobre la ciudad, sobre todo desde el extremo donde se sitúa la gran cruz blanca y el mirador sobre el centro histórico, fue moneda de cambio entre los musulmanes y Fernando III para permitir la fundación del último reino nazarí de Granada.

Castillo de Santa Catalina, Jaén
Castillo de Santa Catalina, Jaén

Nuestra ruta se dirige ya a Granada pero por la parte suroeste de la provincia que salva la Sierra Sur de Jaén. Es necesario detenerse en Alcaudete para admirar la belleza de su fortaleza calatrava, punto importante en la frontera con el reino de Granada. Hoy existe un centro de interpretación sobre la Orden de los Calatrava que nos acerca a la historia del castillo y de la orden.

Por último, admiramos uno de los pueblos más bellos de Jaén y del centro de Andalucía: Alcalá la Real. Si bien vale la pena pasear por las calles de su centro histórico, lo más destacado es la gran Fortaleza de la Mota, que fue acertadamente reformada hace pocos años. El conjunto que alberga la antigua alcazaba, los restos de las viviendas, el castillo y la iglesia abacial están sorprendentemente bien interpretadas y, aunque la entrada asciende a 6€, creo que es uno de los puntos obligados que todo turista debe visitar en la provincia de Jaén.

Si os animáis a hacer la ruta, podéis conseguir un pasaporte que os irán sellando para obtener regalos, aunque el mejor regalo es haber conocido el gran patrimonio militar de Jaén. Toda la información está en la web http://www.castillosybatallas.com

Rincones de Andalucía: provincia de Jaén

Para terminar con nuestro viaje por Andalucía, os acerco finalmente a mi tierra, al centro mundial del aceite de oliva, a la tierra de los castillos, a la tierra del Renacimiento, a la madre del Guadalquivir, a la Andalucía más castellana, a la Castilla más andaluza, a la frontera entre reinos y regiones, al Santo Reino, a la provincia de Jaén.

Jaén no tiene playa, pero sí un inmenso mar de olivos que se extiende más allá de donde la visa alcanza, fuente de la economía y el carácter jiennenses, haciendo de Jaén la capital mundial del oro líquido, del aceite de oliva. El verde de los millones de olivos que abarrotan nuestra tierra comparte protagonismo con el verde de los pinos en sus sierras. Una gran parte del territorio se haya protegido por su importancia vegetal y orográfica. Aunque la Sierra Sur de Jaén bien se merece estar también protegida y ya se está trabajando en ello, en la provincia de Jaén gozamos de cuatro parques naturales. El Parque Natural de Sierra Mágina enmarca el valle de un recién nacido Guadalquivir por el sur. La Sierra de Andújar, enclavada en Sierra Morena, es uno de los escasos hábitats del lince ibérico e importante recinto para la montería. El Parque Natural de Despeñaperros es el paso natural entre la Meseta y el Valle del Guadalquivir y el principal nudo de comunicaciones entre Andalucía y el resto de España. Y, por último, el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y las Villas es el espacio protegido más grande de España, uno de los mayores de Europa, y lugar de nacimiento de los ríos Guadalquivir y Segura.

Campos de olivos de Jaén
Campos de olivos de Jaén

De entre el verde olivo y serrano emerge la piedra dorada de los numerosos castillos (se dice que Jaén es el territorio con más densidad de castillos y fortalezas de Europa) y de sus ciudades monumentales como los conjuntos renacentistas de Úbeda y Baeza, que fueron declarados Patrimonio Mundial por la Unesco en 2003, o como la propia capital jiennense. Por último, sus pueblos impregnados de cultura rural y oleícola, que los convierte en importantes recursos de turismo rural.

Al ser mi tierra, al quererla tanto y al conocerla tan bien, podría estar escribiendo sobre ella largo tiempo. Sin embargo, en este homenaje a Andalucía os daré tan solo unas pinceladas. Nos adentraremos así en Jaén siguiendo la Ruta de los Castillos y Batallas, una recorrido por el Renacimiento de Andrés de Vandelvira y el curso del río Guadalquivir desde su nacimiento hasta tierras cordobesas.