Rincones de Andalucía: la Axarquía

En el extremo oriental de Málaga, ya junto a la provincia de Granada, irrumpe la bonita comarca de la Axarquía que aúna en su territorio todos los recursos que nos puede ofrecer la provincia: sol y playa, sierra y naturaleza, pueblos y entorno rural, paisaje y gastronomía.

La comarca se compone de 31 municipios, si bien sólo viajaremos hoy a los más turísticos. Comenzaremos en sus playas, que forman parte de la Costa del Sol, aunque es cierto que este sector está menos abarrotado que la parte occidental con Torremolinos, Benalmádena, Fuengirola y Marbella. Muy cerca de la capital malagueña se encuentra las que para mí son las mejores playas de la provincia: las del Rincón de la Victoria. Un turismo bien familiar y eminentemente nacional se esparce entre las urbanizaciones orientales de Málaga hasta el Rincón. Más tranquilas aún son las playas y calas que se van sucediendo en dirección a la costa granadina, ya en el municipio de Vélez-Málaga, como en Benajarafe, a derecha e izquierda de la urbanización de Torre del Mar, uno de los destinos más populares de costa para los jiennenses, por ejemplo. La localidad de Vélez-Málaga es la cabecera de la comarca y se sitúa a pocos kilómetros al interior de Torre del Mar. Pueblo blanco como todos los de la Axarquía, guarda en su interior un conjunto histórico-artístico aunando los restos de la fortaleza árabe, templos como la iglesia de la Encarnación o el convento de San Francisco, templetes repartidos por toda la ciudad y edificios civiles como el Hospital San Juan de Dios o la Casa Cervantes.

Como Vélez y otros pueblos de la Costa del Sol, Torrox se divide en dos: el encantador pueblo blanco que guarda su fisionomía en el interior y la más bulliciosa parte costera en Torrox-Costa. Sin embargo, Nerja se alza directamente sobre las aguas del Mediterráneo. Muy conocido por la mítica serie “Verano Azul”, Nerja es hoy uno de los pueblos más turísticos y atractivos de Málaga. Podemos recordar la sintonía de la serie y silbarla mientras paseamos por el “Parque Verano Azul”, por la Plaza de España o por sus calles blancas. O también podemos asomarnos al Balcón de Europa para admirar el paisaje cultural que forman mar y pueblo juntos. Junto a este balcón están las playas de la Caletilla y Calahonda, pero no son las únicas en el pueblo donde podemos remojarnos. Las de la Torrecilla y Burriana, por ejemplo, han sido galardonadas con el sello de calidad turística y tienen bandera azul. Y a poca distancia nos esperan imponentes la playa y el acantilado de Maro, de singular belleza natural y en los que se puede dar un paseo en kayak. A la altura de la pedanía de Maro también se ubican dos de los principales atractivos nerjeños: el Acueducto del Águila y, sobre todo, la impresionante Cueva de Nerja, dentro de la cual se han encontrado pinturas rupestres que podrían ser de las más antiguas de la Humanidad.

Abandonamos Nerja para dirigirnos al norte bordeando ya el Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama para detenernos en el bello pueblo blanco de Frigiliana, mirador sobre la comarca, donde es recomendable perderse entre las callejuelas de su barrio mudéjar para comprobar por qué es considerado como uno de los pueblos más bonitos de la Málaga. De similar belleza es Cómpeta, conocida, como todo este sector de la comarca, por la producción de vino moscalet y uvas pasas. Otros pueblos integrados en el paisaje son Canillas de Aceituno, Comares o el Borge.

Sea cual sea nuestro destino, o ya busquemos playa, naturaleza o pueblo, cualquier rincón de la Axarquía nos sorprenderá.

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Rincones de Andalucía: Ronda

Confieso que la ciudad de Ronda me enamoró desde el primer instante en que la conocí. Quizá fueran sus barrancos, su puente, sus miradores, sus monumentos, sus gentes, o más bien todo en su conjunto lo que me cautivó.

A unos 60 km de Marbella, desde la que se accede por una tortuosa carretera de montaña, Ronda se emplaza en plena serranía a la que da nombre, muy cerca de la Sierra de Grazalema y los pueblos blancos de Cádiz. Buena idea, por tanto, es combinar las dos escapadas y quedar encantados con los paisajes y pueblos serranos de Málaga y Cádiz.

RonPlaza

Ronda es tierra de toros. Su plaza de toros es una de las más antiguas y más importantes para esta tradición, siendo la corrida “goyesca”, su principal evento y albergando un museo en su interior. Sin profundizar mucho más en este aspecto, nos ocuparemos más del paisaje cultural que forman la localidad y su orografía.

El río Guadalevín cruza Ronda y determina completamente su carácter pues forma un desfiladero de aproximadamente 100 metros de profundidad y 50 de ancho, dejando el casco urbano en las alturas y dividido en dos. Como casas colgadas, las blancas viviendas del centro histórico rondeño se asoman desde arriba al “tajo de Ronda” y a su río. Ambas partes quedan unidas por el majestuoso “Puente Nuevo”, una monumental infraestructura construida en el siglo XVIII que salva el cañón y que hoy es símbolo inequívoco de la ciudad. Merece la pena admirarlo desde el mismo río, al que se baja por el camino que parte de la plaza María Auxiliadora y desde donde se toman las mejores fotografías. De nuevo arriba, es también recomendable tomarse un café o una caña en los locales anejos al barranco disfrutando de la vista.

Si bien el Puente Tajo asombra al visitante, los atractivos de Ronda no terminan aquí pues su casco antiguo reúne interesantes muestras de su pasado musulmán, como las murallas y puertas o los baños árabes, y de su época cristiana, como las iglesias del Padre Jesús, Santa María la Mayor, Espíritu Santo o Santa Cecilia. Destaca también la arquitectura civil con varios palacios y casas repartidos por su centro histórico. Ejemplos son la Casa del Gigante, el Palacio Marqués de Salvatierra, el Palacio Moctezuma, las Casas Consistoriales, el Palacio de Mondragón y el Palacio del Rey Moro.

Por último, divisemos el hermoso paisaje de la Serranía de Ronda desde sus miradores y jardines y dejémonos encandilar por este precioso rincón malagueño.

Paisaje de la Serranía de Ronda
Paisaje de la Serranía de Ronda

Rincones de Andalucía: provincia de Málaga

Hermosa se extiende la provincia de Málaga por el centro de la costa andaluza dibujando lindos paisajes de monte, valle, mar y pueblos blancos. Las ajetreadas playas de la Costa del Sol no son el único recurso de la provincia, aunque seguramente sí el más popular y gracias al cual Málaga es hoy uno de los principales destinos del turismo de masas en nuestro país.

Su patrimonio natural, encabezado por la Serranía de Ronda, la Sierra de las Nieves y el Chorro, se conforma como un recurso perfecto para relajarse o practicas senderismo y deportes de aventura. También destacan originales formaciones rocosas, algunas de las cuales veremos en posteriores entradas del blog. En cuanto al patrimonio cultural, en Málaga podremos encontrar importantes museos como el Picasso, restos romanos y musulmanes, ciudades monumentales como Ronda o Antequera, pueblos como Mijas, Benalmádena y los de la comarca de la Axarquía, tradiciones como la Semana Santa o la producción vitivinícola y hasta cementerios como los del Inglés, en la capital, y el de Casabermeja.

Os invito a conocer esta tierra a la que me siento tan ligado, y qué mejor manera de hacerlo que acompañando el viaje con su rica gastronomía, ya sea con un buen vino malagueño o con unos espetos de sardinas a pie de playa.

De entre los muchos rincones a descubrir en Málaga he escogido tres: Ronda, la Axarquía y Antequera con su entorno.

Rincones de Andalucía: de Utrera a Estepa

El tercer viaje por la provincia sevillana es una ruta por cuatro pueblos de la Campiña y la Sierra Sur de Sevilla que juntos aglutinan un importante patrimonio cultural, sobre todo perteneciente al barroco que tuvo mucha relevancia en el desarrollo del centro de Andalucía como ya hemos visto en otras localidades como Priego de Córdoba y Écija.

Utrera
Utrera

El punto de partida se sitúa a unos 30km del sur de la ciudad de Sevilla: Utrera, una de las cunas históricas del flamenco. Su centro histórico, conjunto histórico-artístico desde 2002, está caracterizado por las figuras de su castillo y las peculiares torres de sus iglesias. La fortaleza fue construida tras la Reconquista de la ciudad sobre los restos árabes, pero más tarde fue destruido y reconstruido en el siglo XIV. La iglesia de Santa María de la Mesa posee la peculiaridad de que su torre, la edificación más alta de la ciudad y desde donde se divisa todo su entorno, se construye justo encima de la portada principal que se encuentra muy decorada. Las mismas características pero con una torre más modesta presenta la Iglesia de Santiago. Si os decidís por viajar a Utrera antes de mayo os encontraréis algunos de sus monumentos (el Castillo, el Ayuntamiento, el Santuario de la Consolación, el Hospital de la Resurreción, las iglesias de Nuestra Señora de los Dolores y San Francisco y las capillas de San Bartolomé y la Trinidad).

Marchena
Marchena

A una media hora en coche nos detenemos en Marchena para disfrutar de otro bonito conjunto monumental donde destacan la Alcazaba con la muralla e iglesias gótico-mudéjar y barrocas como las de San Juan Bautista, Santa María de la Mota, San Agustín y San Sebastián.

Osuna
Osuna

A una distancia similar a la anterior se encuentra la localidad de Osuna, popularizada recientemente porque fue escogido como escenario de la exitosa serie “Juego de Tronos”. La piedra dorada de Osuna contrasta con el color de sus campos y con el blanco de sus casas. De Osuna hay que destacar el edificio renacentista de la antigua Universidad y la cercana Colegiata de la Asunción, también del mismo estilo. No es la única construcción religiosa de interés pues completan el casco antiguo templos como los de San Agustín, San Carlos el Real, la Merced o el Convento de San Francisco, actual Plaza de Abastos. Caminando por sus calles nos toparemos también con su patrimonio civil como las casas de la calle San Pedro y de la calle Sevilla. Osuna fue la antigua Urso romana y hoy en día conserva algunos de sus restos arqueológicos. Prueba de ello son las antiguas canteras de donde los romanos extraían la piedra para sus construcciones, los restos del teatro romano que desgraciadamente no se pueden visitar, la Necrópolis tardorromana y los restos guardados en el Museo Arqueológico Torre del Agua.

Finalmente, terminamos el recorrido en la ciudad de Estepa, famosa por sus mantecados y polvorones tan típicos de nuestras Navidades. Sobre el Cerro de San Cristóbal se ubican los principales atractivos culturales con los restos del antiguo alcázar árabe, la Torre del Homenaje y la Iglesia de Santa María al frente. La torre de esta última compite en belleza con la Torre de la Victoria. Otras iglesias de interés son las de Santa Clara, los Remedios y el Carmen. Por último, desde los miradores Balcón de Andalucía y los Tajillos se admira el paisaje de la campiña estepeña y cordobesa.

Estepa

Rincones de Andalucía: Sevilla por sus puentes

Antes de empezar con este nuevo post, me gustaría pedir disculpas por no poder cumplir con todos los rincones andaluces a tiempo. Se me acumula el trabajo y me es imposible cumplir el plazo antes del Día de Andalucía, pero con un poco más de calma seguiré acercándoos un poco más a mi tierra en los próximos días.

Siguiendo con la provincia de Sevilla, hoy nos trasladamos a su capital, de la que se dice que tiene el centro histórico más grande de toda Europa. Pensar en Sevilla es pensar en la Giralda, en su Catedral, en la calle Sierpes, en Triana, en el flamenco, en la sonrisa de sus gentes, en la calor del verano, en las terrazas de los bares, en la Semana Santa… Sevilla tiene muchas caras y diversas formas de conocerla. Hoy dejaremos un poco de lado a sus monumentos más insignia para recorrer el eje vertebrador de la ciudad y de su historia, el Betis, el río Guadalquivir. Pasearemos por ambas orillas admirando sus puentes y los atractivos más cercanos a ellos. Hoy conoceremos Sevilla por sus puentes.

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El cauce del río Guadalquivir por la ciudad hispalense ha sido modificado en varias ocasiones para controlarlo y hacerlo más navegable. Actualmente sus aguas se dividen en dos brazos: su cauce natural discurre por el centro mientras que la llamada “Corta de la Cartuja” supone su cauce artificial y separa Sevilla del Aljarafe con pueblos como Castilleja de la Cuesta, Tomares, Camas, San Juan de Aznalfarache y Gelves. En medio de ambos brazos de agua se crea la Isla de la Cartuja. Nosotros pasearemos por el cauce natural, por su dársena, por el que cruza el centro de Sevilla, y por sus puentes con la Isla de la Cartuja, comenzando en el norte en la zona conocida como San Jerónimo y terminando en el puerto.

Uniendo los tranquilos parques de San Jerónimo y el Alamillo, del cuál se prevé una ampliación que lo convierta en uno de los más grandes de España, se sitúa la pasarela peatonal de San Jerónimo, el último puente sobre el Guadalquivir construido en la capital andaluza. Podemos pasear por el margen oriental del río y adentrarnos un poco en la ciudad para visitar el Cementerio de San Fernando, camposanto que reúne un interesante patrimonio funerario y las sepulturas de personajes populares como los toreros Joselito y Paquirri o la cantaora Juanita Reina. Siendo yo “investigador” de turismo funerario, os recomiendo una visita al camposanto sevillano.

La Expo ’92 dejó en Sevilla numerosos espacios y construcciones nuevas, muchos de los cuales siguen en uso hoy en día, provocando una profunda trasnformación de las orillas del río y de la parte norte de la Isla de la Cartuja. Testigos de ello son los dos primeros puentes que cruzan el Guadalquivir en el norte de la ciudad. Imponente, el puente blanco atirantado del Alamillo, diseñado por Santiago Calatrava, une la ciudad con el Parque del Alamillo, el Estadio Olímpico y la zona de la Expo. Más al sur, el elegante Puente de la Barqueta que, ya en la Cartuja, deja en el norte al parque temático Isla Mágica y al sur los Jardines del Guadalquivir. En este sector entre los puentes de la Expo, adentrados solo un poco en la ciudad, encontramos el antiguo Hospital de las Cinco Llagas, del siglo XVI, que hoy es sede del Parlamento de Andalucía.

Puente de la Barqueta, Sevilla
Puente de la Barqueta, Sevilla

Entre la Barqueta y la Pasarela de la Cartuja, también erigida en 1992, podemos dar un agradable paseo por ambos márgenes del río. Sin embargo, la atracción principal se encuentra una vez cruzada la pasarela pues se alza allí el Monasterio de Santa María de las Cuevas, más conocido como Monasterio de la Cartuja, y la fábrica de loza y cerámica de Sevilla. En este recinto hoy está el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo.

Seguimos dirección sur para encontrar el Puente del Cristo de la Expiración, más conocido por “el Cachorro”, a cuyo fin se está construyendo, no sin polémica, la que será la torre más alta de Andalucía, la Torre Caja Sol. El lado oriental es también ajetreado pues se emplaza ahí la estación de Plaza de Armas y se emplaza con el mismo centro de la ciudad. A poca distancia podemos visitar el Museo de Bellas Artes de Sevilla. En el margen cartujo, la torre Schindler se levanta sobre las orillas del Guadalquivir junto al Pabellón de la Navegación, hoy museo, una torre mirador con un ascensor panorámico.

El popular barrio de Triana se expande entre los puentes del Cachorro y San Telmo y consituye en sí mismo un recurso turístico y cultural de identitad propia dentro de Sevilla. Pasear por sus calle o comer en sus bares y tabernas nos harán saborear un poco más la zona. En medio de los dos puentes cruza el río el que quizá es el más representativo de entre los sevillanos, el Puente de Isabel II o Puente de Triana. Construido a mediados del siglo XIX, la imagen de sus aros de hierro nos traslada entre el casco histórico al barrio de Triana. Es en este extremo donde le acompaña la Capilla del Carmen junto al mercado trianero, uno de los más populares.

Puente de Triana, Sevilla
Puente de Triana, Sevilla

Entre el Puente de Triana y el Puente de San Telmo se ubica la que para mí es la parte más bella del Guadalquivir por Sevilla. En el margen oeste, la calle Betis aparece cual paseo fluvial acompañado de las típicas casas trianeras y las mejores vistas de la Sevilla monumental. Al otro lado, y desde el cual se aprecia la bella estampa de la calle Betis, los paseos de Colón y Marqués de Contadero corren junto a la plaza de toros de la Maestranza, el teatro homónimo y la siempre vigilante de su río Torre del Oro. Muy cerquita se sitúan ya la Catedral, la Giralda, el Archivo de Indias y el Alcázar, las más importantes joyas monumentales hispalenses.

Dejando el barrio de los Remedios al oeste, entre los puentes de San Telmo, de principios de siglo XX, y el de los Remedios, el Paseo de las Delicias nos permite caminar junto al Palacio de San Telmo, hoy sede de la presidencia de la Junta de Andalucía, que se ubica al lado de la Real Fábrica de Tabacos, que actualmente acoge al rectorado de la Universidad de Sevilla.

Antes de la Expo 92, otra exposición, la Iberoamericana de 1929 ya transformó parte de la ciudad. En el año 1914 se inauguraba el parque más famoso de Sevilla, el Parque María Luisa, parque en el que se situaron más tarde los pabellones y se crearon la plaza de América y la monumental Plaza de España.

El Parque María Luisa es el mejor lugar para descansar y disfrutar de una buena sombra mientras nos encaminamos a nuestro último puente: el de las Delicias. Cruzando a la isla, el recinto ferial de la Feria de Abril. Y mirando hacia el sur, el Puerto de Sevilla, el único puerto fluvial de España, al final del cual se levanta también el Puente del V Centenario construido también en la época de la Expo 92 y cuyo nombre conmemora los 400 años del descubrimiento de América.

Ya elijamos sus puentes, sus calles, sus mercados, sus museos o sus monumentos, Sevilla es uno de los grandes centros culturales y patrimoniales de España y bien merece vuestra visita!

Rincones de Andalucía: Écija y Carmona

En el camino entre Córdoba y Sevilla aparecen elegantes dos ciudades llenas de arte, dos perlas culturales en el paisaje de la campiña sevillana: Écija y Carmona.

Écija tiene dos apodos. Por un lado se la conoce como la “ciudad del sol” o “la sartén de Andalucía” por las altas temperaturas y el intenso sol que abrasan Écija cada verano. Por otro, “la ciudad de las torres”, que ya nos sitúa en nuestro imaginario la fisionomía patrimonial de la localidad. El Genil pasa por aquí ya decidido a unirse al Guadalquivir dejando la ciudad al oeste y sin llegar a irrumpir en su centro histórico. La antigua Astigi romana tuvo un gran desarrollo en el siglo XVII, época en la que se llena de edificios religiosos con sus respectivos campanarios, época en la que impera el barroco que aún hoy se conserva, considerándose a Écija como el centro barroco andaluz más importante fuera de las capitales.

Aunque sólo dos de sus torres son visitables, las de San Juan y Santa Cruz, un buen número de monumentos nos esperan con las puertas abierta y todo su centro histórico como un verdadero museo al aire libre. Larga es la lista de iglesias y conventos de la ciudad: los Descalzos, Santa María, Santiago, San Gil, Santa Bárbara, San Francisco, el Carmen, la Merced, Santa Inés, San Pablo y Santo Domingo… Pero también cuenta con arquitectura civil como los palacios de Peñaflor, Benamejí o Valdehermoso, las Carnicerías Reales o su Plaza de Toros que ocupa hoy el lugar del antiguo anfiteatro romano.

Si aún seguimos con ganas de disfrutar del patrimonio monumental andaluz, podemos poner rumbo a Carmona. Si Sevilla es la reina de la provincia, Carmona debe ser su infanta. Romana, mora y cristiana, Carmona guarda en su conjunto histórico todos sus pasados. El anfiteatro romano es el mejor punto de partida para una visita cronológica, junto al cual está la necrópolis romana. Justo antes de entrar en el recinto amurallado, en la Carmona medieval, nos da la bienvenida la majestuosa torre de la iglesia de San Pedro conocida como “la Giraldilla”, pues bien recuerda al monumento más famoso de la capital.

Ahora sí, atravesando la Puerta de Sevilla sobre la que se alza un imponente Alcázar que hoy sirve de centro de recepción de visitantes, accedemos al corazón monumental de la ciudad. Al otro lado nos aguarda el Alcázar del Rey Pedro, actual Parador de turismo. Para llegar allí hemos de recorrer sus callejuelas; plazas como la de San Fernando; iglesias como las de San Bartolomé, San Blas, el Salvador, Santiago, San Felipe y la Prioral de Santa María; conventos como el de Santa Clara o Madre de Dios; palacios como el de los Domínguez o los Rueda; casa como las de los Cano, los Flamencos o los Briones; y la monumental Puerta de Córdoba, en el extremo oriental.

En conclusión, Écija y Carmona son una excelente escapada cultural entre las dos ciudades Patrimonio de la Humanidad del Guadalquivir.

Rincones de Andalucía: provincia de Sevilla

Sevilla, tan sonriente, yo me lleno de alegría cuando hablo con su gente“. Volvemos a tierras del Guadalquivir para continuar con los rincones que nos aguardan en la provincia de Sevilla. En esta ocasión, además de hacer una parada de rigor en la capital, visitaremos otros pueblos de la campiña para descubrir los puntos más importantes del barroco andaluz (fuera de las capitales) y conjuntos monumentales sobresalientes. Los tres rincones a los que os llevaré estos días por la provincia son: Écija y Carmona, Sevilla y Estepa, Osuna, Marchena y Utrera.

Rincones de Andalucía: la Alhambra

Tarea dificilísima sería elegir un solo monumento de entre todos en España. Seguramente la Mezquita de Córdoba, la Giralda, el Acueducto de Segovia, la Sagrada Familia, la Catedral de Burgos y muchos otros competirían por alzarse con el título del más bello. Pero, quizá, el mejor candidato, al menos uno de mis grandes favoritos sino el que más, está en Granada. Os hablo de uno de los más visitados de la Península, a la par de la Sagrada Familia, y uno de los que reciben más turistas de Europa. Os hablo de uno de los grandes monumentos. Os hablo de la bellísima e impresionante Alhambra.

La Alhambra
La Alhambra

Más que un monumento, una ciudad monumental es la que divisa Granada desde las alturas y domina su paisaje. La antigua Alcazaba se da la mano con los Palacios Nazaríes, el recinto amurallado, los baños, el Palacio de Carlos V, la Iglesia de Santa María y todo su entorno natural y cultural. Anejos a la Alhambra, el paraíso de los Jardines del Generalife. Y frente al conjunto, el popular barrio del Albaicín.

La Alhambra es visita obligada, deberíais conocerla de primera mano. Os invito a que os acerquéis si aún no lo habéis hecho y disfrutéis también de la animada ciudad de Granada, de sus monumentos, de su vida social, de sus tapas, de sus teterías y de todos sus rincones.

Rincones de Andalucía: la Alpujarra

Si queremos ver un paisaje cultural sobresaliente en Andalucía hay que poner rumbo a las laderas meridionales de Sierra Nevada, a la Alpujarra. Esta comarca natural entre sierras y mar se extiende por las provincias de Almería y Granada, pero prestaremos hoy especial atención a este último sector. Con una rica historia a sus espaldas marcada por el Reino Nazarí y el exilio de Boabdil a estas tierras tras perder Granada, la Alpujarra combina el paisaje natural con la arquitectura y formas de vida tradicionales de los pueblos, provocando a menudo la sensación de que el tiempo se ha parado en este paraje.

La Alpujarra es un destino perfecto para el turismo rural, pudiendo hospedarnos en casas rurales en sus pueblos, disfrutar de la naturaleza y del día a día popular, permitiendo que nos evadamos de la ajetreada rutina en la ciudad. Si bien son muchos los municipios que la integran y numerosos los rincones que esconde, me gustaría en este post reparar en tres específicamente: Lanjarón, Trevélez y el Barranco del Poqueira.

Lanjarón
Lanjarón

El acceso más fácil y rápido a la comarca es por la autovía A-44 que conecta Granada con Motril, tomando la A-348 pocos kilómetros después de pasar la localidad de Dúrcal. El primer pueblo con el que nos encontraremos es Lanjarón. Lanjarón, pueblo testigo sobre el valle de casas blancas engalanadas con macetas, guarda una íntima relación con el agua. Son varios los manantiales de agua natural que se sitúan dentro de su término municipal y que, nutridos de la nieve de Sierra Nevada, nos regalan la famosa “agua de Lanjarón”. Las aguas que corren por el pueblo tienen propiedades medicinales, tanto es así que sus habitantes gozan de una de las más altas tasas de longevidad. Además, Lanjarón posee un interesante balneario, sito en un edificio construido a principios del siglo XX pero cuyas fuentes ya las disfrutaban los musulmanes. Por último, por el pueblo se reparte un gran número de fuentes de agua potable, la mayoría de las cuales tienen escritos poemas, muchos de ellos de Federico García Lorca.

Una de las estampas más conocidas de la Alpujarra es el Barranco del Poqueira. El río Poqueira nace en el sector central de Sierra Nevada y durante su corto recorrido hasta llegar al río Trevélez dibuja un barranco en cuyo perfil se asientan los pueblos de Capileira, Bubión y Pampaneira. Pequeños pueblos blancos rodeados de naturaleza todos ellos son buenos lugares para escaparse del mundo por unos días y convivir con la paz de su paisaje y sus vecinos. Muy cerca también tenemos los bonitos pueblos de Soportújar, Pitres y Pórtugos.

Con casas blancas escalonadas que parecieran estar edificadas una sobre otra, Trevélez nos recibe desde el interior de Sierra Nevada, muy cerca del Mulhacén. A más de 1.400 metros sobre el nivel del mar, presume de ser uno de los pueblos más altos de España y no sólo es famoso por esto y por estar enclavado en la Alpujarra sino es bien conocido por darle nombre al jamón que se produce en sus alrededores, la D. O. Jamón de Trevélez. El clima de Trevélez propicia el curado de los jamones de manera natural, y ¡qué mejor manera que degustar esta delicia que en un pueblo de la Alpujarra mientras descansamos, desconectamos y admiramos uno de los rincones más mágicos de Andalucía!

Por cierto, actualmente se está trabajando para que la Alpujarra sea declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco como un paisaje cultural.